Adicción al sexo

Tratamiento para la Adicción al Sexo en Madrid

En Atiempo Adicciones estamos especializamos en el tratamiento de todo tipo de adicciones. Dentro del grupo de adicciones “sin sustancia” nos encontramos una de las adicciones más desconocidas en la actualidad: la adicción al sexo. Debido a que el sexo es un tipo de conducta habitual y normalizada en la sociedad y, teniendo en cuenta que se trata de una necesidad vital para el ser humano, se tiende a banalizar su abuso y, en muchas ocasiones, a bromear. Como hemos comentado con el resto de adicciones sin sustancia, hay peligro de que se considere menos importante aunque la realidad es que, al igual que el resto de las adicciones con sustancia: crea dependencia, malestar físico e inestabilidad emocional.

adicción sexo

¿Qué es la adicción al sexo y como identificarla?

La adicción al sexo se refiere al conjunto de conductas de carácter compulsivo dirigidas a mantener relaciones sexuales que el sujeto es incapaz de controlar. El impulso incontrolado se traduce en una conducta sexual breve, frecuentemente poco satisfactoria, que se repite con intervalos variables siempre cortos (entre algunas horas y escasos días). Con ayuda de un tratamiento de adicción al sexo se puede superar esta adicción.

La adicción al sexo se conoce también como hipersexualidad que es el aumento de la cantidad e intensidad de las conductas sexuales. El deseo sexual hiperactivo puede manifestarse de diferentes maneras: masturbación, sexo, prostitución, parafilias (exhibicionismo, abuso, violación…). Estas conductas y pensamientos son fruto de la impulsividad y provocan un malestar y deterioro social. Como toda adicción, la adicción al sexo también desarrolla tolerancia, es decir, con el paso del tiempo el paciente necesita cada vez más “cantidad” de conductas sexuales para satisfacer su ansiedad. Es importante diferenciar entre un adicto al sexo y una persona que ejerce violencia no consentida a través del sexo (abusador, violador…).

El adicto al sexo es una persona que no puede controlar sus conductas sexuales, pero no las utiliza para vejar a otros, y además siente vergüenza, malestar y sensación de falta de control derivados de estas conductas. Sin embargo, el violador es una persona que, puede ser o no ser adicto al sexo, pero ejerce una posición de superioridad respecto a la víctima manifestándolo a través del sexo (entre otras conductas) y además no siente ningún tipo de arrepentimiento.

La hipersexualidad masculina y la hipersexualidad femenina (o adicción al sexo) presentan los siguientes criterios:

- Fracaso en la contención del impulso ante una conducta sexual

- Dedicación temporal excesiva a acciones/ pensamientos de contenido sexual.

- Realización de conductas sexuales en momentos inadecuados

- Aumento de la cantidad y/o frecuencia de las conductas sexuales para conseguir el mismo efecto.

- Ansiedad o irritabilidad si no se puede llevar a cabo la conducta sexual.

- La sensación erótica no es placentera.

INFÓRMATE
Tratamiento de Adicción al Sexo

Solicita más información sin compromiso

Teléfono 673 139 280
Asistencia 24H: 914 009 559

Visíta nuestro Centro de Desintoxicación

centro desintoxicacion madrid
Transporte público:
• Metro: L6 y L9 (Sáinz de Baranda)
• Autobúses: 2, 15, 30, 56, 143, 156, 215

adicción al sexo

 

Síntomas de la adicción al sexo

Algunos de los síntomas que nos pueden indicar que existe este tipo de adicción son:

  • Cuando los pensamientos sobre el tema llegan a ser casi constantes
  • El deseo de mantener relaciones sexuales es demasiado frecuente
  • La búsqueda de satisfacción del deseo ocupa gran parte del día a día
  • Interfiere de forma significativa trayendo consigo consecuencias negativas

Si se dan varias o todas estas circunstancias, es probable que estemos ante un problema de adicción al sexo. Si no se trata, habitualmente trae consigo consecuencias como el abandono de las obligaciones familiares, sociales y laborales. La vida sexual se vive en secreto, presente en todo momento la culpa.

Los efectos de la adicción al sexo

Los efectos de la adicción al sexo nos las encontramos en todas las áreas vitales del paciente. Una de las consecuencias nivel social es el aislamiento. El adicto acaba aislándose de su entorno para intentar ocultar sus conductas. En este punto se ve afectada el área familiar ya que los momentos de soledad en casa son los más buscados para poder satisfacer las necesidades y, debido a ello, es posible que el paciente comience a evitar reuniones familiares. En relación con el área de pareja, implica una absoluta desconfianza una vez que se descubre la adicción. Inicialmente las conductas sexuales, sobre todo las que tienen que ver con la promiscuidad, pueden interpretarse como infidelidades y traición a la pareja, más que como lo que son: conductas impulsivas difíciles de evitar.

A nivel de salud, las relaciones sexuales indiscriminadas tienen un riesgo de contagio de ETS o embarazos no deseados. El área laboral también puede verse afectada sobre todo en los casos en los que el impulso sexual no puede contenerse durante el horario laboral y se practica, por ejemplo, la masturbación en el lugar de trabajo. Finalmente, a nivel emocional, la persona se siente cada vez más ansiosa y deprimida. Su autoconcepto y a su autoestima se ven totalmente mermados ya que no puede evitar llevar a cabo conductas de las que luego se arrepiente y que, aun queriéndolo, no puede evitar.

El perfil de una persona adicta al sexo

No existe un perfil concreto de personal con adicción al sexo. Sin embargo sí que cumplen una serie de características:

- Impulso sexual alto

- Personalidad adictiva

- Sentimiento de culpa

¿Es realmente la adicción al sexo una adicción?

La adicción al sexo es una adicción "sin sustancia", y se suele creer, erróneamente, que al no haber una sustancia implicada el peligro es menor o no existe. Pero la realidad es otra completamente diferente. Una adicción sin sustancia también crea dependencia, malestar físico e inestabilidad emocional. Por ello no debe subestimarse este tipo de adicción ya que, aunque no supone la introducción de un tóxico en el cuerpo, las consecuencias pueden llegar a ser igualmente graves.

¿Cómo tratar la adicción al sexo?

Como hemos indicado anteriormente, la adicción al sexo es la “gran desconocida”. Se manifiesta en un área íntima de la persona, no visible para todo el mundo a simple vista, y por ello corre el riesgo de pasar desapercibida durante más tiempo. El sexo es una necesidad vital para el ser humano y por ello el tratamiento de esta adicción implica la reeducación. No se trata de eliminar el sexo de nuestra vida si no de darle una dimensión sana y aprender a disfrutarlo. El tratamiento consiste en que el paciente aprenda a diferenciar entre las conductas sexuales adictivas y las conductas sexuales vitales. De forma empezará a ser capaz de elegir cuándo quiere mantenerlas, ya sea consigo mismo o con una pareja y, además, sea capaz de disfrutarlas.

Desde Atiempo Adicciones ofrecemos un tratamiento integral de la adicción llevado a cabo a través de terapia individual y grupal. El paciente aprenderá a gestionar su impulsividad en la búsqueda de satisfacción y aprenderá a establecer otro tipo de relaciones sociales no basadas en el sexo. También se dará apoyo familiar y de pareja ya que son las dos grandes áreas afectadas por el trastorno compulsivo sexual. De esta manera pretendemos que el entorno pueda entender y dar soporte al paciente en un momento tan importante y delicado como es el reconocimiento de que existe un problema y su posterior recorrido terapéutico.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Llámanos
Ubicación