Adicciones y Emociones
Adicciones y emociones

ADICCIONES Y EMOCIONES

Las emociones forman parte de nosotros desde que somos muy pequeñitos, ya desde que nacemos comenzamos a sentir emociones que nos ayudarán a entender el mundo y a aprender y sobrevivir en él.

Algunas personas sienten la tentación de consumir alguna droga, con el objetivo de cambiar de estado emocional y modificar lo que sienten.

Entendemos una emoción como un estado afectivo, caracterizado por un conjunto de respuesta (químicas, neuronales, viscerales y hormonales) que se producen de la reacción subjetiva al ambiente. Estas nos vienen de forma súbita y brusca, en forma de crisis más o menos intensas y más o menos pasajeras.

Las emocionales con esenciales para nuestra supervivencia, y tener una buena y adaptativa gestión emocional es indispensable para tener un vida saludable y plena. Desde muy pequeños comenzados a experimentar emociones básicas como el miedo, enfado o alegría. Cada persona percibe las emociones de forma particular, esto depende de varias cosas; las experiencias anteriores, el aprendizaje sobre gestión de emociones, el carácter y la situación detonante. Algunas reacciones desencadenantes son innatas desde el nacimiento, pero muchas otras pueden y son adquiridas a través del aprendizaje.

¿Cuáles son las emociones básicas?

Miedo: Anticipación de una amenaza o peligro que produce ansiedad, incertidumbre, inseguridad.

Sorpresa: Sobresalto, asombro, desconcierto.

Aversión: Cuando algo nos disgusta y nos causa rechazo o asco, solemos alejarnos del objeto que nos produce aversión.

Ira: Rabia, enojo, resentimiento, furia, irritabilidad.

Alegría: Diversión, euforia, gratificación, contentos, da una sensación de bienestar, de seguridad.

Tristeza: Pena, soledad, pesimismo.

Cuando una persona no tiene una buena y saludable gestión emocional o experimenta situaciones percibidas como muy estresante que desbordan su equilibrio, las adicciones puede aparecer como una “vía de escape” rápida y efectiva a corto plazo.  En las primeras etapas de la enfermedad adictiva, el consumo puede provocar felicidad y bienestar, por lo que se repite esa conducta para volver a experimentar ese estado emocional. O al revés, si existe un estado emocional negativo, donde predomina la tristeza, la soledad o la angustia, se busca “anestesiar” ese estado con la sustancia o conducta aprendida.

Con el consumo repetido, las emociones comienzan a aplanarse y a bajar la intensidad, la persona entra en un circulo vicioso de no sentir, de experimentar una distancia con sus propias emociones. Por lo que, al dejar el consumo, aunque sea mínimo el tiempo o la situación estresante, se viven experiencias muy dramáticas subjetivamente y cualquier frustración pequeña es algo enorme para a persona, la cual vuelve a consumir para no sentirse así, entrando en al circulo viciosos de la adicción.

Todas las adicciones, tanto a sustancia como conductuales son de base emocionales. El enganche se produce a la emoción que esa persona, esa actividad o esa sustancia nos produce.

Es esencial para el tratamiento y la recuperación eficaz de la adicción, no solo dejar el consumo de la sustancia o conducta toxica, sino un tratamiento integral que aborde a la persona globalmente, su gestión emocional, sus pensamientos, sus experiencias, prestándole de la conciencia y las herramientas necesarias para realizar un cambio real.

Creado en: 5 noviembre, 2018, por : ATIEMPO Adicciones

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Llámanos
Ubicación